Cerrar o cambiar de local implica más que cambiar el cartel de la puerta: hay que vaciarlo todo.
Mobiliario comercial (mostradores, estanterías, sillas, mesas), equipos y, en algunos casos, maquinaria o restos de stock.
También documentación y material de oficina que ya no se necesita.
El propietario del local suele pedir que quede completamente vacío antes de entregarlo o de alquilarlo a otro negocio.
Dejar cosas a medias alarga el proceso y puede generar costes extra con la propiedad.
Vaciado de negocios, locales, naves y oficinas, con retirada de mobiliario, maquinaria y enseres en la misma visita.
Trato directo con el propietario del negocio o con el administrador de fincas, sin intermediarios.
¿Tienes un trabajo de este tipo? Rafael te lo valora por teléfono o WhatsApp, sin compromiso.