Las dos opciones sirven para lo mismo, pero no siempre son intercambiables. Aquí la diferencia real.
Se instala en la calle o en un espacio habilitado, y se va llenando durante días o semanas mientras dura la obra.
Suele requerir permiso municipal para ocupar la vía pública, y un coste por los días de alquiler.
Carga directa: el camión llega, se eleva la runa o los materiales con la pluma, y se retira todo en la misma visita.
No ocupa espacio en la calle durante días, porque no se queda allí.
Un contenedor tiene sentido en obras largas donde se va generando runa durante semanas.
Un camión pluma tiene sentido para reformas puntuales, derribos parciales o cuando hay que actuar rápido sin trámites.
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